MINVANT es un cortometraje creado por Ariadna Pastor que explora, desde una mirada íntima y poética, la experiencia de una mujer adulta en el entorno rural. La obra aborda temas poco representados en el audiovisual contemporáneo —como la menopausia, el paso del tiempo, la eutanasia y los procesos de transformación vital— desde un lugar sensible, honesto y profundamente humano.
Diseño de vestuario y sensibilidad femenina
El diseño de vestuario en MINVANT se construyó desde una escucha atenta y un profundo respeto por el universo que propone Ariadna Pastor. La ropa no se concibe como ornamento ni como construcción externa, sino como una extensión del cuerpo, del territorio y del momento vital que atraviesa la protagonista.
Explorar a una mujer adulta en el campo implicó repensar el vestuario rural desde una mirada contemporánea, alejándose de lo anticuado, lo folclórico o lo cliché. El objetivo fue mostrar una feminidad serena y compleja, donde la ropa acompaña los cambios físicos y emocionales sin esconderlos ni subrayarlos, celebrando la belleza que existe en el proceso de envejecer y transformarse.
Vestuario, territorio y transformación
Uno de los retos principales fue construir un vestuario que dialogara con el paisaje rural sin quedar absorbido por él. Las prendas debían convivir con el campo, el trabajo y la naturaleza, pero manteniendo una sensibilidad actual y cuidada. El vestuario se apoya en materiales nobles, siluetas cómodas y colores que respiran junto al entorno, evitando cualquier lectura nostálgica o estereotipada.
La ropa acompaña el cuerpo desde la honestidad: se adapta, se mueve y envejece con él. En este contexto, el vestuario se convierte en un espacio de transición, reflejando cambios internos y externos sin necesidad de verbalizarlos.
Vestuario como relato del cuerpo femenino adulto
MINVANT aborda temas tradicionalmente silenciados, como la menopausia o el final de la vida, desde una mirada empática y sin dramatismos. El vestuario juega un papel fundamental en esta aproximación, alejándose de representaciones sexualizadas o idealizadas del cuerpo femenino.
Las decisiones de vestuario buscan mostrar una feminidad que no necesita justificarse: fuerte, sensible, vulnerable y serena a la vez. Trabajar desde esta perspectiva, y hacerlo en colaboración con mujeres, convierte el proceso creativo en un espacio de cuidado y profundidad, donde la ropa acompaña la historia desde el respeto y la intuición.

